
A la opinión pública Canaria:
Nunca he dicho ni diré que la administración Carámbula no hizo nada bien. La mentira y la hipocresía no me caben. Es más, reconocí como bueno el convenio entre el MTOP y la IMC respecto a la caminería rural.
Hemos tratado de hacer una campaña por la positiva, aportando ideas y propuestas, que aplicaremos de resultar ganadores u ofreceremos en caso de no triunfar a quien sea electo por los canarios. Propusimos con poco éxito una reunión entre todos los candidatos a la Intendencia a modo de encapsular temas sensibles para toda la población donde estamos todos de acuerdo sin diferencia de color partidario.
No queremos hablar de números que son fríos ni explican la vida diaria de los ciudadanos, que esperan mucho más que balances; hablaremos de obras que hagan su vivir cotidiano más llevadero.
Carámbula tampoco ha sabido interpretar ni utilizar nuestra propuesta de acompañarlo en todos los temas de competencia nacional que afecten al Departamento y su gente.
Sin perjuicio de lo dicho, días pasados en una nota periodística se me preguntó sobre el estado patrimonial, económico y funcionarial de la IMC. Contesté acerca de estos temas con los números que extraoficialmente se me han proporcionado por varias vías. La administración Carámbula ha descalificado nuestra versión sobre esas cifras. Yo puedo equivocarme pero no mentir.
Hoy sostengo y reafirmo las cifras vertidas públicamente.
Las paso a redactar:
o Funcionarios año 2005 - 4.500 aprox.
o Funcionarios año 2010 - 5.000 aprox.
o Cargos de confianza se triplicaron (se llenaron los de la administración Hackenbruch y crearon nuevos; la información surge de los dictámenes del Tribunal de Cuentas)
o Déficit año 2005 - 100 millones de dólares aprox.
o Déficit año 2010 - 160 millones de dólares(sin contar convenios con Empresas públicas)
o Solamente el 12 % del Presupuesto en inversiones.
Espero no tener que hablar más ni discutir nuevamente sobre números fríos, pero tampoco voy a dejar pasar cuando se descalifica la información sin elementos, cuando debería reconocer el ex intendente su incapacidad para gestionar el Municipio.
Ahora bien, de aquí en más me dedicaré a hablar y tratar de solucionar los problemas de la gente a la cual todos los gobernantes nos debemos. Gente que pide a gritos por soluciones justas y que lamentablemente no han sido escuchadas.
Me despido y quedo a las órdenes.
Luis Lacalle Pou